Este taller propone una exploración del diseño floral como herramienta de intervención espacial, situando la flor en diálogo con la arquitectura, la materialidad y la percepción del entorno. Más allá de su dimensión ornamental, el material vegetal se aborda como un elemento capaz de transformar el espacio y generar nuevas narrativas.
A través de una experiencia práctica, los participantes experimentarán con flor preservada y explorarán sus posibilidades en relación con las tendencias actuales en diseño, arquitectura e instalación efímera.
La sesión comenzará con una introducción a los materiales y técnicas empleadas, así como a la metodología de trabajo, acompañada de una demostración en directo que servirá como referencia para el desarrollo del ejercicio.
A continuación, cada participante realizará una intervención floral con flor preservada sobre una estructura previamente diseñada, explorando la relación entre materia, forma y espacio desde una perspectiva minimalista y controlada.
Al finalizar el taller, cada participante habrá desarrollado una pieza propia que refleje una interpretación singular de la relación entre diseño floral y arquitectura.
