La fotografía gastronómica va mucho más allá de conseguir que un plato resulte apetecible: es una herramienta para comunicar la identidad, la atmósfera y la experiencia que un restaurante o un hotel quieren transmitir.
En este taller aprenderemos a entrenar la mirada para descubrir el sweet spot de cada plato, encontrar su mejor punto de vista y utilizar la luz para crear atmósferas y transmitir aquello que queremos contar. También exploraremos recursos sencillos de composición fotográfica y diferentes estilismos capaces de transformar una imagen, repasando algunos de los trucos y principios básicos del food styling.
La sesión finalizará con una parte práctica en la que pondremos todos estos conceptos en acción fotografiando comida real y experimentando con el punto de vista, la luz, la composición y el estilismo.
