La luz es el elemento invisible que determina cómo habitamos un espacio y cómo nos sentimos en él. En este laboratorio de experimentación exploraremos la relación entre arquitectura, luz y fotobiología para convertir la iluminación en un activo de salud dentro de los proyectos.
A través de una experiencia práctica, exploraremos el equilibrio entre fotobiología y funcionalidad técnica, integrando el bienestar biológico en la arquitectura sin comprometer su pureza estética. Analizaremos las últimas tecnologías lumínicas y los sistemas de control dinámico, y comprobaremos cómo la luz interactúa con diferentes texturas y materiales, profundizando en los parámetros que definen el confort visual.
También descubriremos cómo los espectros cálidos y ámbar no son únicamente una elección cromática, sino una decisión capaz de contribuir a proteger el ciclo circadiano y favorecer el bienestar de las personas.
Una propuesta diferente para aprender a experimentar con la luz y adquirir una nueva perspectiva técnica que permita proyectar con una sensibilidad que trascienda lo visible, haciendo de la iluminación una herramienta fundamental para una arquitectura más humana, consciente y saludable.
